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Barreras Económicas

La falta de acceso al dinero es otra de las paredes que forman la prisión de la mujer maltratada. Generalmente, “los agresores controlan las finanzas del hogar para controlar más eficazmente a su pareja, ya que la dependencia económica le da poder” (Gentzler, 2001, p. 14). La mujer maltratada encuentra muchos obstáculos económicos cuando quiere abandonar a su pareja. Según Okun (1986), algunas de estas barreras son:

  1. Los empleos para mujeres son generalmente menos remunerados y de un status inferior que el de los hombres, por lo que la mujer debe escoger entre bajar de status o permanecer en una relación violenta. Según Faludi (Gentzler, 2001), de acuerdo con el U.S. Bureau of Labor Statistics, “las mujeres ganan 66 centavos por cada dólar que un hombre gana al año” (p. 14).
  2. Cuando una mujer se ha dedicado únicamente a la labor de ama de casa no cuenta con las habilidades ni la experiencia necesaria para poder conseguir un trabajo bien remunerado.
  3. Si la mujer tiene hijos, se enfrenta a la tarea de buscar a alguien que se los cuide, mientras ella trabaja.
  4. Uno de los mitos del divorcio es que la mujer recibe una pensión adecuada para mantenerse y para mantener a sus hijos. Según Duncan y Hoffman (Gentzler, 2001), “en el primer año después del divorcio, la mujer y sus hijos perciben una baja en su nivel de vida del 33%, mientras que el hombre percibe un incremento de su nivel de vida de un 10-15%” (p. 15). De acuerdo con el National Center on Women and Family Law (Gentzler, 2001), “un año después de que la corte les había otorgado una cantidad para alimentos para ellas y para sus hijos, el 88% de las mujeres no habían recibido ni un centavo para mantenerse, y el 64% no había recibido dinero para mantener a sus hijos” (p. 15).

Estas barreras económicas hacen que la mujer tenga que decidir entre bajar su nivel de vida o permanecer en la relación abusiva.

En conclusión, aunque la mujer víctima de violencia doméstica no se encuentra dentro de las paredes de una prisión, permanece en cautiverio debido a las barreras físicas y psicológicas que le impone su pareja a través de violencia, amenazas, aislamiento, el control y la sospecha. De igual manera, la mujer maltratada no puede escapar de su cautiverio debido a las barreras sociales, económicas y legales que encuentra a su alrededor cuando intenta para liberarse de la violencia.